31 de julio de 2012

{Preparando una Boda Bella} La elección del restaurante




Hola a todos,

hoy quiero contaros como elegimos el restaurante para celebrar nuestra boda.
La verdad es que aunque teníamos algunas cosas claras no fue fácil decidirnos. Lo que sabíamos era que queríamos celebrarlo en una bodega, muy típico en Jerez, donde nació mi futuro marido y donde vivimos. Queríamos reflejar en nuestra boda las cosas de nuestra tierra y creo que lo estamos consiguiendo.

Una vez decidido que queríamos que fuera en una bodega, nos pusimos manos a la obra y pedimos cita en todas las bodegas (que son muchas) de por aquí. Son todas muy bonitas, pero ninguna nos convencía. Lo que no nos gustaba es que en todas nos ponían limites, no podíamos estar el tiempo que queríamos, si la boda era por la mañana como la nuestra a las 12 de la noche teníamos que irnos. Si había gente visitando la bodega podías encontrarte a los turistas en medio de la celebración, incluso en una de ellas nos hacían firmar que no iban niños y eso no estaba dispuesta a aceptarlo y más con el precio que tenía el alquiler.
Aún así estuvimos un tiempo convencidos de que, como en todas nos ponían las mismas condiciones pues aceptarlas, ya que era el sitio que nos gustaba.
Otro inconveniente de escoger una bodega era que, a parte, teníamos que buscar el catering, la bodega no suele tener el suyo propio, también fuimos a varios y no terminaban de convencernos.



Entre tanto, mientras estábamos buscando y preguntando por todos sitios, fuimos a una bodega que no funciona ya como bodega. Ya no se dedica a la fabricación de vino, pero conserva intacto el casco de bodega y lo han transformado en salón para celebraciones.
La verdad es que desde el primer día nos gustó muchísimo como nos trataron, no nos ponían ningún inconveniente, todo eran facilidades, se adaptaban a todo lo que le pedíamos y eso después de tanto tiempo en el que todo lo que nos ponían eran límites para todo, lo agradecimos mucho.

El sitio, Bodega Los Diplomáticos, nos gustaba muchísimo. El menú que tenían, a parte de que podíamos modificarlo en todo lo que quisiéramos, también nos gustó, y Carlos, el gerente, es una persona que desde el primer día nos lo puso fácil, todo el mundo nos hablaba maravillas de él y de su seriedad a la hora de tratar a los novios. No nos lo pensamos mucho y espero que todo salga bien, confiamos mucho en Carlos.





Hasta la próxima,
Santos





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1 comentario:

Boda i mes dijo...

En las fotos parece un sitio increíble! Qué suerte encontrar una bodega que ya no 'fuera' bodega y tan bien preparada! Mágico.

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